lunes, marzo 27, 2006

Lo

- Ah, es un Grand D'Orr, al parecer del siglo XVII
- Si, pero uno bastante particular... mire
(se escuchan pasos, una cortina que se corre y un grito de asombro)
- P...p... pero no es posible! eso no debería pa...
(un grito, cosas húmedas que caen al suelo y algo pesado que se desploma)

Días después, circula en los periódicos la foto del coleccionista perdido, que con cara de felicidad se encuentra en el living de su casa sonriendo frente a sus pertenencias que tantos años le costó coleccionar. Nadie sabe de él, y probablemente nunca lo sepan. Estar en otro país, sin nadie conocido, es así de triste. Tan triste como que los periodistas se preocupen de encontrar a alguien, pero nadie busque.

El Grand D'Orr es un ejemplar único. Cada uno presenta características que lo hacen completamente diferente, inclusive uno de otro. No obstante, se reconocen siempre por su resplandor plateado característico, casi angelical. Estas obras del ocultismo antiguo han pasado por tantas manos, tanta energía han tomado, que casi piensan por sus medios. Casi, porque sin alma están condenadas.

- Disculpe, es aquí cierto?
- Si, pase. Está al fondo.
(pasos acelerados, una lámpara vieja ilumina la sala)
- Mmm... descúbralo sólo cuando yo le diga.
(se escuchan muchas gotas caer, como una lluvia)
- Prepárese!!...
(el sonido opaco de muchas campanas se hace cada vez mas ensordecedor)
- Está tomando forma, no todavía...
(se escuchan crujidos en los muros de concreto medievales, ruidos de miles de personas corriendo, y un bebé llorando a lo lejos)
- Ahora sí, descubra la cortina!
(luz... millones de voces gritando algo en latín y transformandose en llantos de niños)
- ...
- Voy a buscar una escoba mejor.

viernes, marzo 24, 2006

La risa

El ratón de la esquina tomó un arma chica, chica como para mano de ratón y dedos ratoniles sucios. Caminó en dirección oeste, hacia la panadería de Don Fermín.

"No. Ahora No."

Un disparo de ratón, y una vida nueva de ratón había nacido.

miércoles, marzo 22, 2006

El número que sonríe

Miré hacia mi izquierda. El espejo caído reflejaba lineas discontinuas corriendo con sus patitas locas por mis ojos, huyendo de mi auto. Traté de enderezarlo, tomé fuertemente el volante para no azotarme contra los muros.

Por suerte resultó y nadie salió herido.




Anduve tranquilo un par de metros más.


Vi un foco fuerte. Un instante de ceguera.
Alguien que iba contra mi.

Un gigante blanco con verde.

Me tomó, me levantó y fui a parar a lo que cuestioné gran parte de mi vida
(y mis clases de filosofía).

Lo último que recuerdo que pasó por mi cabeza
fue el 650 de la micro que kamikazemente se tiró contra mi.

(si, es pésimo)

martes, marzo 21, 2006

Fotografías de Verdad.

Todo. Al fin, después de años
lo tengo todo conmigo
exitoso, una linda pareja
salud, dinero y amor
tal como me imaginé que sería mi vida
cuando estaba en el colegio, en la universidad,
en el trabajo.
La felicidad me ha colmado a tal punto
que quienes se juntan conmigo se vuelven felices
así es, como una osmosis de felicidad.
Ahora, lo único que me falta es
hacer de mi vida como una película
ya estoy viviendo una fantasía
y no quiero que se acabe.
Tomo mi cuerpo, tomo mi ropa
tomo mis anteojos de sol
y mis documentos.
Me subo. Apreto el número más alto.
La música ambiental se congela.
Salgo, camino, respiro, salto.
Tiro mi cuerpo.
Veitiocho pisos.
Dicen que antes de morir
tu vida se congela, pasa delante de tus ojos
como una película, y entonces ves negro.
Mi vida se congeló antes de llegar abajo.
Una fotografía, pero de verdad,
con todos mis momentos felices en ella.



Así da gusto vivir.

Sonría, lo estamos filmando

Me encanta sentir el cariño de la gente. Por eso nunca sonrío, no respondo cuando me preguntan y miro con desprecio. Esa calidez hogareña de mi rostro llama a un cálido saludo y un abrazo estrecho que emanan pura energía solidaria!

Ojalá que nadie lea esto.