miércoles, marzo 22, 2006

El número que sonríe

Miré hacia mi izquierda. El espejo caído reflejaba lineas discontinuas corriendo con sus patitas locas por mis ojos, huyendo de mi auto. Traté de enderezarlo, tomé fuertemente el volante para no azotarme contra los muros.

Por suerte resultó y nadie salió herido.




Anduve tranquilo un par de metros más.


Vi un foco fuerte. Un instante de ceguera.
Alguien que iba contra mi.

Un gigante blanco con verde.

Me tomó, me levantó y fui a parar a lo que cuestioné gran parte de mi vida
(y mis clases de filosofía).

Lo último que recuerdo que pasó por mi cabeza
fue el 650 de la micro que kamikazemente se tiró contra mi.

(si, es pésimo)

2 Comments:

Blogger Plld said...

patitas locas! :O

escribes hartos accidentes amorci :x

17:19  
Blogger M.Gabriela said...

No lo encontré tan pésimo. Saludos!

19:45  

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